Honorarios
Los honorarios del abogado se fijan libremente en función de varios criterios, teniendo especialmente en cuenta los siguientes elementos:
el tiempo dedicado al asunto,
el trabajo de estudio e investigación,
la naturaleza y la dificultad del asunto,
la complejidad del procedimiento que deba iniciarse…
Antes de que el abogado realice cualquier actuación, se somete sistemáticamente a la aprobación del cliente una hoja de encargo en la que se precisan las actuaciones que deban llevarse a cabo, así como las modalidades de intervención del despacho. Existen varios tipos de acuerdos sobre honorarios:
Honorarios por tiempo empleado
Su importe se fija en función del tiempo de trabajo necesario para la tramitación del asunto.
Honorarios a tanto alzado
Consisten en una cantidad global, fijada previamente de común acuerdo con el cliente, que cubre la totalidad de la intervención del abogado.
Honorarios de resultado
Consisten en una remuneración complementaria abonada al abogado en caso de resultado favorable del litigio.
La primera consulta está sujeta a facturación, si bien su importe se deducirá del coste global del procedimiento que posteriormente se lleve a cabo.
El despacho le invita a comprobar con su aseguradora o su entidad bancaria si puede beneficiarse de una cobertura de protección jurídica, que podrá asumir total o parcialmente los honorarios del abogado.